El pasado domingo se realizó la 43º Edición de La Tandilia. Carrera que se adjudicó el atleta de 25 de Mayo Miguel Guerra en caballeros y Luján Urrutia en damas. El mejor tandilense resultó Sergio Javier Hoffman.

Mas allá del aspecto deportivo, la nota intentará poner el foco en su público, aquella innumerable cantidad de gente que le pone color y aliento desde afuera.

Sin dudas, una linda experiencia es vivir La Tandilia desde adentro, y sobre todo, poder correrla a ritmo que permita disfrutar su recorrido, la gente, el aliento, los aplausos y cada uno de los «mimos» que reciben los atletas a través del duro circuito.

Cuando se habla de la importancia de La Tandilia, sinceramente no hay palabras que exageren tal apreciación. En el día de ayer, y pese al adelanto en el horario de largada (comenzó 09:00 hs), muchísima gente se instaló en los laterales de cada una de las calles que forman el circuito para alentar a sus atletas. Seguro habría familiares, amigos y/o simplemente vecinos que se acercaron para brindar el apoyo a los corredores en la calurosa mañana dominguera.

Es importante rescatar este punto, porque una carrera por si sola «pierde entusiasmo» cuando no tiene la compañía de su gente. Pero esto afortunadamente no sucede con nuestra Tandilia, sino por el contrario, la distingue ampliamente de las demás competencias.

Por ello, y por tantas otras situaciones, es que Tandilia es una carrera diferente. Atletas de toda la provincia y también de otras provincias del país vinieron a disfrutar y participar en esta nueva edición. Una carrera que trasciende fronteras y que es esperada por todos los atletas.

Hoy lunes, y seguramente con los «síntomas» de dolor en las piernas que deja haber afrontado las dificultosas cuestas, lo más lindo que queda en nuestro interior es la satisfacción del deber cumplido, el haber vivido un domingo diferente, y sobre todo, las anécdotas que se contarán durante los días posteriores.

Seguramente habrá buenos y malos resultados entre los competidores, habrá alegría por el objetivo cumplido o sed de revancha. Pero lo más importante es sin dudas, que el próximo año habrá, una nueva oportunidad…

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